Así fue mi primer viaje gratis

Viajar gratis por el mundo

Recorrer el mundo con poco dinero

Hace unos días una persona me escribió un correo electrónico para preguntarme cómo podía hacer para viajar gratis o con poco dinero. Yo podía contarle muchos trucos, pero decidí relatar algo personal.

Después de escribir el correo me di cuenta que, tal vez, podría ser útil para otras personas. Por ello he decidido publicarlo casi tal cual se lo he enviado a este lector.

Lo que vas a leer es cómo hice o cómo me atreví a viajar solo y sin dinero. Me arriesgué mucho, tuve un poco de locura y comenzó la aventura.

 

Cómo hice para viajar gratis

Yo vivía con mi familia en el norte de Argentina, un pequeño sitio llamado Chaco. Cuando tenía unos 18 o 19 años no tenía nada de dinero y cuando digo nada es nada. Pero tenía ganas de viajar.

Un dia puse lo poco que tenía para comer, yerba mate, té y algunas cosas que pensé que me servirían para viajar y salí a la carretera a hacer autostop (o dedo, dependiendo de donde estés).

El primer dia fue durísimo. Estuve a las 6 de la mañana en la carretera en enero en Chaco. Eso significa mucho, pero muchísimo calor. Creo que había unos 45 grados como mínimo. Esperé y esperé. Esperé tanto que llegó el mediodía y nadie me llevaba, luego dieron las dos de la tarde, las tres y las cuatro y nadie se detenía.

Si no te rindes, si eres bueno y si tienes un objetivo claro no te detiene nadie.

En ese momento tuve dos posibilidades: volver a mi casa no muy lejos de allí y asumir que si no tenía dinero o suerte no podría viajar, o arriesgarme y lanzarme a viajar a cualquier precio. Y me lancé.

Comencé a caminar bajo el sol insoportable. Sudé mucho y por momentos pensé que me iba a desmayar. Pero seguí caminando.

Después de un par de horas y estando muy agotado me detuve frente a un cartel y me di cuenta que había avanzado tan solo unos pocos kilómetros. No iba a llegar lejos pero seguí dando pasos y levantando el dedo.




Perdí las esperanzas hasta que, de repente, sucedió. Un camión gigante, de esos que llevan gas, frenó en medio de la nada y se apartó de la carretera.

No sé de donde saqué fuerzas pero corrí. Corrí mucho y el hombre, luego de inspeccionarme de arriba abajo me abrió la puerta y cuando me senté me dijo: “Yo no puedo llevar a nadie, pero he visto a un loco caminando bajo el sol que si no lo levantaba se iba a morir“.

Viajar a Argentina

Esa tarde hice 250 kilómetros. Salí de la provincia y llegué a un pueblito donde dormí en una tienda de campaña bajo unos árboles. Me rodeaban camiones, caravanas y otras personas que también habían decidido montar la tienda de campaña allí.

Los dias siguientes me encontré con más camioneros o viajeros. Todos me invitaban a comer, me regalaban dinero o me ayudaban con un sandwich, alojamiento. Algunos de ellos me llevaron a su casa y me presentaron a su familia.

En ese primer gran viaje recorrí la Argentina de norte a sur y llegué a la conclusión de que si no te rindes, si eres bueno y si tienes un objetivo claro no te detiene nadie.

 

Lo que aprendí de aquel viaje

Con los años aprendí a planificar mejor cada vez que iba a viajar, aprendí que está bien arriesgarse pero es mucho mejor arriesgarse con un plan, con una idea bien trazada y, a ser posible, con contactos y amigos que te puedan ayudar.

Hace un tiempo escribí cómo hice para viajar gratis por Brasil durante dos años y el planteo del viaje es un poco diferente pero en escencia es lo mismo: si quieres viajar busca la mejor manera de hacerlo, no abandones la idea y hazlo.

Una limitación debe significar un pequeño obstáculo a eliminar, no un impedimento.

 

Consejos prácticos

Si vamos a cuestiones prácticas te puedo contar que en Argentina (y en muchos otros países) puedes acampar en casi cualquier gasolinera (estación de servicio) siempre que te presentes de manera amistosa y pidas por favor si puedes hacerlo. Esto, claro está, se puede hacer en los pueblitos, no en las grandes ciudades.

Mientras viajas trata de encontrar trabajo de lo que sea. Aun cuando no consigas el trabajo eso hablará bien de ti y algunas personas estarán dispuestas a ayudarte.




Ve a las grandes ciudades pero pasa tiempo en las pequeñas, en los pueblitos. Las personas que te ayudan a viajar suelen ser más amables y menos individualistas.

Y recuerda, sobre todo, que viajar no significa ir solo a Asia, perderte en las calles de Nueva Delhi o recorrer Finlandia en tren. Podemos viajar mucho y pasarlo muy bien en lugares no lejos de casa. Piensa en ese sitio que está a unos pocos kilómetros como algo exótico para personas que viven lejos. Tu tienes la posibilidad de ir allí.

 

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7 Comentarios.

  1. Hola! Son muy buenos los consejos los vamos a tener en cuenta, esta claro que cada uno nos encontramos en algun punto importante de tomar un camino u otro, desde luego no se como hacemos que siempre parece que escogemos el camino correcto, y esto es muy bueno. Suerte y felices fiestas y año nuevo!

    1. Hola Ana y Alex

      Hace un tiempo alguien me dijo que no hay camino correcto o camino equivocado, sino el camino que nos convierte en quienes somos y quienes seremos. Me gusta esa idea ;)

  2. Sin duda me parece maravilloso tu forma de viajar y los conocimientos que adquieres viajando, si pudiera me pasaría toda la vida viajando.
    Un saludo.

  3. Me parece muy entretenido tu blog¡¡. Yo no soy de esa forma de viajar ( a mi edad prefiero la comodidad) :) pero lo veo util para muchos viajeros.
    Felices Fiestas y gracias por compartir el blog.

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