Lauriston Castle: un jardín japonés en Edimburgo

Edimburgo mantiene una larga amistad con la prefectura de Kioto y para honrar esa fructífera relación, Takashi Sawano diseñó y construyó un jardín japonés de una hectárea de tamaño que abrió sus puertas en el año 2002. Nosotros nunca hemos viajado a Japón pero si hay algo que sobresale en el país del sol naciente son los jardines y los templos, además del sushi!

El jardín japonés que hay en Edimburgo tiene todos los elementos esenciales y tradicionales: el agua, con un puente típico para cruzar; las piedras, recordándonos a los jardines zen; cerezos que florecen cada primavera además de bonsais y otros tipos de vegetación y decoraciones variadas en piedra. Tiene también un par de construcciones para descansar, realizadas en madera con ese estilo oriental tan típico. Es un sitio genial para dar un paseo, que fue lo que Arol y yo hicimos.

el jardín japonés en Edimburgo

Aqui me tenéis en el jardín japonés de Edimburgo, a pesar de ser invierno había bastante verde a mi alrededor

el jardín japonés en Edimburgo

Quién diría que un jardín de piedras podría ser bonito :-)

el jardín japonés en Edimburgo

Un detalle del jardín de las piedras, la verdad es que esta fotografía de Arol me gusta mucho!

El jardín se encuentra en la parte de atrás de Lauriston Castle, un pequeño castillo del siglo XVI que fue construído por nada más y nada menos que el padre de John Napier. Seguro que este nombre os suena y os ha dado más de un quebradero de cabeza: el amigo John fue el descubridor de los logaritmos neperianos (y de ahi el nombre tan raro que tienen).

Entrada a los jardines de Lauriston Castle

Entrada a los jardines de Lauriston Castle

Para visitar el interior del edificio, donde podemos contemplar todo tipo de estancias y decoraciones de la época en la que fue construido, hay que pagar cinco libras por adulto. Nosotros decidimos dejar la visita para otro día, porque teníamos más ganas de caminar y gastar energía que de entrar en modo museo. Y como los jardines que lo rodean son de acceso gratuito, paseamos un buen rato. Merece la pena ir cuando la vegetación está más frondosa, porque cuando nosotros fuimos en pleno invierno y muchos árboles estaban desnudos y sin hojas. En cualquier caso, es un parque precioso que ofrece además vistas del fiordo de Forth y la Isla de Cramond.

fiordo de forth

Estas son las vistas del Fiordo de Forth, daba gusto sentarse a contemplarlas… y también se puede ver la Isla de Cramond. Los puntitos blancos en el campo son ¡cabras de cashmere!

Le pusimos de nombre Jacinta y creemos que posaba haciéndose la despistada con la hierba...

Le pusimos de nombre Jacinta y creemos que posaba haciéndose la despistada con la hierba…

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3 Comentarios.

  1. Fui a Edimburgo hace unos años y me pareció una ciudad fantástica. Sólo puede estar un par de días, lo que significa que tendré que volver.. Y en mi segunda visita tendré que conocer el jardín japonés, ni siquiera había oído hablar de él. ¡¡Gracias por la recomendación!!

  2. Pues yo he estuve en Edimburgo hace un año y no conocía este lugar. Una pena, porque me hubiera gustado acercarme.
    Muchas gracias, igualmente. Edimburgo merece mucho la pena, y tarde o temprano, volveré.

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