La plaza medieval más grande de Europa

Como ya dijimos en el post introductorio de Cracovia, esta ciudad es una de las pocas que no fueron bombardeadas durante la Segunda Guerra Mundial. Gracias a ello, hoy podemos disfrutar de su espectacular centro histórico, que esconde muchos secretos y tesoros que sin duda alguna merece la pena visitar.

Las torres de los hermanos

Las torres de los hermanos

Para nosotros, la ciudad giraba todo el tiempo alrededor de la Plaza del Mercado, una de las plazas más bonitas que hemos visto en nuestros viajes alrededor del mundo. Se trata de la plaza medieval más grande de Europa y la verdad es que su tamaño es realmente espectacular: es un cuadrado con doscientos metros de lado. En medio de la Plaza y quizá el edificio más visible desde cualquier punto al que accedas a ella, se encuentra el Mercado de los Paños, que alberga hoy en día un montón de puestos de artesanías entre los que se encuentran las típicas joyas realizadas con ámbar, pañuelos de colores tan tradicionales de Polonia, y muchas otras cosas que merece la pena curiosear. En el Mercado de los Paños se encuentra la entrada al museo de arte de Cracovia, que esta el subterráneo que hay debajo de la plaza del Mercado.

El mercado de los paños

El mercado de los paños

En una de las esquinas de la Plaza del Mercado vemos la basílica de Santa María, fácilmente identificable por sus dos torres de distintos tamaños y el ladrillo rojizo de su fachada. Todos los días a las horas en punto se puede oir el sonido de una trompeta que toca una melodía (y si te alejas lo suficiente, incluso puedes ver al trompetista). La canción que el trompetista toca termina subitamente, dejando una nota musical casi a medias.

 
Qué ver en Cracovia
 

Evidentemente, hay una explicación para esto: el trompetista está honrando a un vigía, que desde su puesto en la torre de Santa María vío a un ejército acercarse para invadir Cracovia. Para alertar a todos, tocó la trompeta… pero unos de los arqueros del ejército que se aproximaba le disparó una flecha y le dió en el cuello, causando su muerte instantáneamente. Por eso la canción que toca la trompeta termina de forma abrupta, porque así fue como dejó de tocar el vigia de la torre.

El trompetista con una historia más que interesante

El trompetista con una historia más que interesante

Las historias populares siempre están llenas de enfrentamientos y peleas entre miembros de una familia, casi siempre causados por la envidia. Alrededor de la construcción de la basílica de Santa María hay también una leyenda que recuerda mucho a la de las columnas de la Capilla Rosslyn. En este caso, parece ser que dos hermanos arquitectos se encargaron de la construcción de las torres. El hermano mayor hizo la torre más alta y terminó el primero, mientras que el hermano menor iba más despacio y seguía construyendo su torre poco a poco. El hermano mayor sintió envidia y no quiso la torre que su hermano construía fuera más alta que la suya, así que cegado por la rabia, mató al otro. Por eso, una torre es más pequeña que la otra. La leyenda prosigue con el suicidio del mayor de los hermanos, tremendamente arrepentido y culpable, saltando al vacío desde la torre más alta.

En la otra esquina de la Plaza del Mercado tenemos la iglesia de San Adalberto, que es pequeña y seguramente pase desapercibida para muchos viajeros. Nosotros no podemos dejar de recomendar su visita, que es gratuita, ya que esta iglesia esconde una cúpula muy hermosa. Esta iglesia tiene más de mil años: construída en el siglo XI y dedicada al mártir misionero San Adalberto, cuya historia es también muy peculiar. Murió decapitado y los rusos empalaron su cabeza cuando él intentaba convertirlos al cristianismo. El rey de Polonia, Boleslao I, quiso recuperar su cuerpo y los prusos le pusieron precio: debería de pagar en peso del mártir en oro… y así se hizo.

Frente a San Adalberto, en el otro lado del Mercado de los Paños, se encuentra una torre que se conoce como “Torre del Reloj“. Se trata del único resto del edificio del Ayuntamiento, tiene 70 metros de altura y se puede subir a ella para disfrutar de las vistas.

La torre del reloj

La torre del reloj

Muy cerca de la torre encontramos una escultura muy interesante, de un artista polaco llamado Igor Mitoraj. La escultura se llama “Eros Bendato” y es muy característica de la obra de este escultor. Representa una cabeza con una belleza muy típica de la Grecia Clásica que está completamente vendada, como si fuera una momia. Tiene los ojos vacíos para representar que en realidad la escultura mira hacia dentro. Este artista es muy interesante y es una pena que haya fallecido el año pasado (2014) ya que a mi me habría encantado poder seguir su evolución durante quince o veinte años mas. La obra de Mitoraj no pretende reproducir la belleza perfecta e idealizada tan tipica de la AntigÜedad Clásica sino que en realidad lo que hace es cuestionarla: la cabeza se encuentra inclinada sobre su ángulo horizontal, cubierta con vendas que sugieren cómo el paso del tiempo destruye todo, dejándonos indefensos e incomunicados. No podéis olvidaros de hacer la típica foto asomando por uno de los ojos de Eros!

Una obra querida por locales y viajeros

Una obra querida por locales y viajeros

 

Pasándolo bien en la plaza

Pasándolo bien en la plaza

 

Volver a la Guía de Cracovia

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Comenta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *