¿Cómo moverte por Roma?

Visitar el Coliseo Romano

Roma es imparable

La planificación es una de las cosas más importantes a la hora de visitar una ciudad desconocida durante unos días de vacaciones. Saber utilizar el transporte público es un aspecto vital para explorar todos los rincones que escoden destinos como Roma. La Ciudad Eterna cuenta con la mayor concentración de monumentos por metro cuadrado de todo el planeta, un dato que demuestra la importancia de saber moverse con agilidad por sus calles con el objetivo de conocer el mayor número de lugares históricos. Para ello, en este artículo vamos a hablar del transporte en Roma para no perderse ningún lugar de interés en la capital de Italia.

Roma es la octava ciudad más poblada de Europa con casi tres millones de habitantes. Una población que colapsa diariamente la red de transporte público de la urbe italiana, convirtiéndola en un espacio caótico y laberíntico para moverse. A pesar de ello, lo más importante es que a través de estos medios se pueden acceder a todos los lugares de interés turístico de la capital.



Una red de metro pequeña pero completa

El metro es uno de los medios de transporte más populares de Roma, aunque únicamente cuenta con tres líneas que circulan por unos 60 kilómetros de vías distribuidas por toda la ciudad. Inaugurado en 1955, se trata de la red de metro más pequeña de todo Europa. Muchos viajeros se preguntarán cómo una ciudad con millones de habitantes como la capital italiana no cuenta con una mayor infraestructura. La explicación de la lentitud en la construcción de nuevas líneas es sencilla, cada vez que se realizan nuevas excavaciones aparecen restos arqueológicos antiguos que paran las obras.

Las tres líneas actuales cuentan con importantes paradas que conectan con muchos puntos de interés. Por ejemplo, la línea A es de color naranja y permite a los viajeros llegar hasta monumentos tan importantes como la Fontana de Trevi, la Plaza de España o la Ciudad del Vaticano. Por otro lado, la línea B es de color azul y cuenta con paradas cerca del Coliseo y el Foro Romano. Finalmente, la línea C, que es de color verde, es la más urbana de las tres y recorre la zona este de la ciudad.

El tranvía, la gran alternativa

La dificultad a la hora de ampliar el metro ha derivado en la ampliación de otros medios de transporte como el tranvía, un complemento perfecto para la pequeña red de metro de la ciudad. Actualmente, Roma cuenta con seis líneas, aunque ninguna de ellas circula por el centro. A pesar de ello, la línea 8 permite a los viajeros desplazarse hasta el Trastevere, uno de los barrios más bonitos y encantadores de la Ciudad Eterna. Alejado de las aglomeraciones de los monumentos más turísticos, este lugar es una visita imprescindible en cualquier visita a Roma gracias a su ambiente bohemio.



El autobús, un medio de transporte con problemas

Roma cuenta con más de 350 líneas de autobuses, un servicio muy completo que se convierte en una alternativa ideal a la hora de moverse por la ciudad. La gran cantidad de paradas de las que dispone es un factor a tener en cuenta para visitar todos los lugares de interés repartidos por la geografía romana. A pesar de ello, se trata de un medio de transporte que suele sufrir importantes retrasos y que siempre va colapsado ante la gran población de la capital italiana. Unas esperas interminables en las que la mayor recompensa es poder disfrutar de todos los rincones que esconde una de las ciudades más turísticas de Europa.

Este post es una colaboración comercial y todas las opiniones y comentarios son honestas e independientes. No recomendamos ningún producto en el que no confiemos o creamos que no te pueda ser útil como viajero.

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