8 secretos para hacer una mochila de viaje minimalista

mochila

Decía Buda que la renunciación y el desapego hace que seas más feliz, que cuanto menos cosas tienes puedes concentrarte en aquello que de verdad importa, hace que tu mente esté más despejada y que le des a los objetos materiales el valor que realmente tienen. Como viajero también intento que cada vez que preparo la mochila no entre ni por casualidad cosas que no necesitaré, que me molestarán o que simplemente hará que ocupe mi mente en eso sin necesitarlo. Pero ¿cómo se prepara una mochila minimalista?

Aunque en una entrada posterior profundizaremos los motivos por los cuales tenemos que viajar de manera minimalista, debo deciros que no es difícil hacer que viaje y minimalismo vayan de la mano y verás que si bien al principio puede ser un paso que te inquiete o haga aumentar tus nervios con el paso de las horas y de los días hará tu vida más fácil.

Cuando viajamos a India Miri llevó una mochila que pesaba poco más de 3 kilos y la mía tenía unos cuantos trapos y poco más ¿Por qué? Simplemente porque no necesitamos tanto y porque nos enfocamos en otras cosas. Con algunos años de viaje en la espalda y algunas decenas de países visitados os puedo contar algunos secretos que tengo para hacer una mochila de viaje minimalista:

viaje mochilero

 

1- Usa menos cosas que en casa

Es raro pero muchas veces llevamos más ropa de la que usamos en casa y a veces llevamos incluso más cosas de las que usamos cuando no viajamos. Sé de personas que llevan, por ejemplo una camiseta diaria para el viaje y en casa usan dos veces la misma en una semana. Sigue tus costumbres y si no usas 3 pares de zapatos en una semana o si puedes usar más de una vez alguna ropa quita la prenda extra y verás que ganas mucho espacio.

 

2 No lleves nada por las dudas

Este es uno de mis lemas. Los “por las dudas no existen”. Llevar algo porque tal vez lo llegues a utilizar es una invitación a sacarlo a pasear y lo digo por propia experiencia. Después de algunos viajes me encontré que algún pantalón no lo usé nunca o que esa linterna diminuta no gastó su batería ni un segundo. Antes de hacer la mochila pregúntate “¿usaré esto sí o sí?” y si le respuesta es “no”, déjalo.

 

3 Lava

Ya sé que estar de vacaciones implica no trabajar, pero lavar un par de prendas no hace que se nos estropeen las manos ni tengamos la sensación de ser esclavos en los campos de Alabama hace 200 años. Lavar algunas de nuestras ropas nos permitirá llevar menos prendas, usarlas más de una vez si se trata de un viaje largo y cargar menos peso en nuestra espalda. Atrévete a andar con poca ropa

 

4 Sólo la mitad de las cosas

Esta regla parece un poco extrema pero deberías, al menos en la teoría, intentarlo. Imagina que estás ahora mismo haciendo tu mochila y pusiste cuatro pantalones y seis camisetas ¿Qué pasaría si quitas dos pantalones y 3 camisetas? ¿Podrías viajar con eso? Aun cuando suene extrema y dura esta técnica es una buena forma de ver que en realidad es posible que estemos llevando más de lo que necesitamos.

 

5 Equipo electrónico el justo

He pecado más de una vez en cargar cosas que no necesito. He hecho viajes con trípodes que no salieron del alojamiento o con objetivos de cámaras que no se han usado para ninguna fotografía. Piensa dónde viajas y si lo que llevas es usable en ese sitio. Tengo amigos que hacen grandes viajes sólo con el móvil y vuelven tan contentos, otros que son grandes fotógrafos sólo llevan un objetivo y hacen mejores imágenes que quien carga 20 cosas. Cantidad a veces es agobiante y no aporta mucho.

 

6 Sé solidario y comparte

Me parece raro esto que diré pero he visto parejas de viajeros que se llevan dos ordenadores, dos ratones, dos cámaras, dos… y así. Algunas cosas sí que es mejor y más cómodo llevar por duplicado. Por ejemplo nosotros llevamos dos cámaras porque nos entretiene y porque hacemos cosas diferentes, pero cualquier otra cosa que podamos compartir lo hacemos. Es una sensación preciosa.

 

7 Si te falta algo, despreocúpate

Este es el secreto más bonito. Practica el desapego. Imagínate que se te olvidó el rimel o te dejaste la tarjeta de memoria dentro del ordenador, pues no pasa nada. El mundo no se viene abajo, el destino sigue ahí y las cosas a disfrutar seguirán ahí Cuando hagas tu mochila repite: si me lo olvido no pasa nada y al volver verás que no era tan grave.

 

8 Libérate y minimalízate

El minimalismo es una forma de vida que tiene más de 2.500 años y se basa en la filosofía de que necesitamos vivir con menos para ser más felices, necesitamos y debemos desapegarnos porque el valor no está en lo material. Minimalizarse es liberarse y aun si no eres minimalista en tu día a día inténtalo con tu mochila de viaje porque tal vez a tu regreso hayas descubiertos formas diferentes de recorrer el mundo que valen la pena.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

2 Comentarios.

  1. Últimamente he estado considerando la idea de viajar pero no sabía exactamente cómo hacer la mochila para poder hacerlo con lo justo y no preocuparme por lo que dejo atrás. Es interesante eso de practicar el desapego pues de esa forma pienso yo que puedes disfrutar más el viaje.
    Muchas gracias por los consejos, me servirán mucho :3

Comenta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *